lunes, 11 de agosto de 2008

CAFÉ SILENCIO


Hay varios salones de té o cafés donde ya no volveré. ¿El motivo? La constante neurosis que se puede ver en las personas que ocupan sus mesas. Hay un café donde llegan mujeres de cuarenta años, hablando muy fuerte por celular, fumando un cigarrillo tras otro. Hay un café que se autoproclama “café literario”, pero no puedes leer tranquilo junto a un chocolate caliente , por que las meseras te preguntan cosas casa 5 minutos y el administrador es un tipo amargado que corre por todos lados.

El café perfecto para mis lecturas se tendría que llamar “café silencio” , un lugar con grandes asientos , con poca bulla , donde efectivamente se pueda leer , sin estar preocupado de los otros factores. Café Silencio un lugar que busco hace meses, espero llegar algún día.

15 comentarios:

María dijo...

Me gusta mucho tu "café silencio"...hubo un tiempo...hace ya mucho, existió uno llamado: "Whelan's"...ahora ha cambiado mucho, ya no hay ese espacio de silencio...donde la música tenue, el tintneo de la cuchara moviendo la taza...te invadía y hacía más agradable la lectura. Un saludo grande

Rayuela dijo...

Oh, yo también quiero encontrar un Café silencio...

loslibros dijo...

El café que todos buscamos....

Marta dijo...

Sí, estaría bien.

Mi café ideal es uno que esté a medio camino entre el café y la biblioteca. Libros raros por todas partes, de esos que no encuentras fácilmente. No lo puedes sacar, tienes que leerlos en el café. Y el local estaría especializado en cafés y tés. Sobre todo, además, habría silencio. Pero no hay sitios así. Yo, al menos, no conzco ninguno.

Saludos. Bonito cambio de look para tu blog.

mariano skan dijo...

Café silencio es la sala de la biblioteca donde trabajo todas las mañanas.
Mate, libro o monitor, según la ocasión, es mi sitio preferido para leer.

Libros leído del monitor:
Valis de P Dick
Desgracia de Koetzee
Las partículas elementales de Huellebecq.
eso si, los ojos como compota.

saludos. Mariano

hapuc dijo...

ajajajaj no lo puedo creer.. soñaste... en todo caso en un honor poder entrar ahí en tus sueños... bueno de más ta decir cuando vengas por Santiago tienes que ubicarme... porque si yo voy a los Angeles lo haré... a lo mejor se cumplé el sueño.. pues... nos vemos... en la web...

saludos
Ivonne

Marta dijo...

Desgracia de Coetzee es genial. Vaya novelón!

RoMa dijo...

apoyo la mocion
a mi me gustaria encontrar dicho cafè tb..

btw:copense la foto.
slds!

LEOFUMOPIO dijo...

Espero que algun dia , todos encontremos nuestro café silencio.

Anónimo dijo...

Pues en silencio, silencio, puede que no, pero cafés maravillosos yo he conocido algunos. Concretamente, el café modernista del American Hotel, en Amsterdam, es una joya, con una sección de lectura que parece una biblioteca. El silencio depende de la hora a la que vayas, claro. También el café del Russell Hotel en Londres me pareció divino...y alli el silenci era absoluto: mi pareja y yo eramos los únicos que estabamos alli, y solemos ser silenciosos.
Hay otro café en Londres que también es genial, y en la parte de arriba hay estanterías con libros y unos sofás estupendos. No recuerdo ahora el nombre, pero está en Fleet Street, y tiene un colgante de un gallo en la puerta...si encuentro la foto la mando. Es el café donde Samuel Johnson solía tomar sus bebidas, está muy cerca de su casa, ahora museo.

Ariodante dijo...

Ya lo encontré: se llama Ye Olde Cock, y es el único edificio, estrechísimo, empotrado entre dos más modernos, que queda del s. XVII, de antes del incendio que relata Samuel Pepys en sus Diarios. Como no sé incluir fotos aqui, no puedo ponerlo, pero tengo la foto de cuando estuve alli.

LEOFUMOPIO dijo...

Ariodante:

Los lugares que describes son maravillosos, espero conocerlos algún día. Hace unos días encontré un agradable lugar para leer, el único problema es que era para no fumadores.

Ariodante dijo...

Pues ya sabes, el tabaco es malísmo...no te recomiendo ir a Italia, si tienes ese problema.
Mi problema es el contrario, en España, encontrar lugares donde no se fume.
Nunca llueve a gusto de todos, ja ja ja...

Ada dijo...

Da igual el sitio si el libro te transporta mágicamente a su mundo y todo lo de alrededor desaparece... Es como sentirse atraído por una fuerza mágica que te atrapa y ya no puedes levantar la vista de las letras negras... Pero me apunto la idea del café biblioteca, aunque con lo poco que se lee... Saludos desde España. yo también soy bibliotecaria

Verónika Mortissandi dijo...

Yo estoy a la búsqueda de un café así.
Me encatnta la combinación café + libro o bien, té + libro... Pero sigo sind ar con un lugar así. Incluso estuve fantaseando con la idea de poder, algún día, poner una libreía-biblioteca-café-galería de arte... Con sillones, sillas y butacas, para el gusto de cada cliente, sin relojes, sin prisas, con tazas, pocillos, tacitas y cuencos orientales... Algún día lo voy a hacer y los amantes de los libros tendremos revancha (muajajá)

Saludos!